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sábado, 3 de enero de 2015

¿Cuánto cuesta un mal ambiente en el trabajo?



Ciudad de México, México (03/dic/2015) 

Cuando se piensa en un clima de trabajo agradable, lo primero que viene a la mente es Google y sus oficinas con toboganes, pero no hay que ir tan lejos. En México, la firma de certificación en arquitectura Revitaliza Consultores ha implementado medidas como un chef para sus empleados, jornadas de trabajo de 35 horas a la semana y juntas fuera de la ciudad. Además analizan con la firma Balance Positivo una terapia auditiva que implica playlist que estimulen la creatividad según la hora del día.

“La salud y el bienestar de los empleados, así como el liderazgo, son cuestiones que suelen quedar fuera de las prioridades de las empresas, pero el nuevo dicho reza: dime cómo se sienten tus empleados y te diré cómo se sienten las ventas”, dice Samy Nader Meljem, director general de Balance Positivo.

El directivo explica que en México los factores negativos más comunes en el diagnóstico de las empresas son:

Problemas de movilidad y salud. Cuando un empleado tarda más de una hora en llegar a la oficina llega cansado y con una carga de estrés ajena a las funciones de la empresa. Del mismo modo, problemas de sobrepeso o diabetes interfieren con las actividades a realizar.

Rivalidades entre miembros del equipo. Los empleados suelen negar que hay roces; sin embargo, cuando dos o más miembros de un equipo tienen fricciones se refleja en los resultados de la operación.

Falta de comunicación efectiva. Es importante que la empresa tenga claro qué quiere expresar y lo haga de la manera adecuada.

La saturación está bien vista. Si a un empleado le preguntas cómo está y te contesta: “Hasta el full de trabajo”, es una respuesta adecuada, incluso suele ser mal visto el empleado que sale a su hora de la oficina.

Chris Pinc, director de consultoría de la firma de manejo de compensaciones Tower Watson, explica que si bien todas las empresas buscan que sus empleados den un extra, es necesario tener en cuenta que ese extra no se mide en el tiempo que los empleados pasan en el lugar de trabajo.

Indica que “hay tres factores a considerar para que los empleados generen un alto grado de compromiso”:
Esfuerzo. Se mide no en tiempo, sino en los resultados del empleado.
Respaldo. El empleado debe contar con todo el respaldo tecnológico para hacer su trabajo.
Energía. El empleado debe tener un nivel adecuado de estrés en el lugar de trabajo.

¿Cuánto cuesta un mal ambiente?

De acuerdo con el estudio Global Workforce, de Tower Watson, las empresas con un ambiente sano de trabajo, que generan alto compromiso y satisfacción en sus empleados, pueden facturar tres veces más que una compañía con problemas de ambiente laboral.

Samy Nader Meljem explica que las inversiones en el rubro de wellness (bienestar laboral) tienen un retorno de 6 a 1 por cada dólar invertido, pues se mejoran los niveles de productividad y se reduce el ausentismo.

“La parte interesante es que las empresas no necesariamente tienen que engrosar el desembolso en salarios. Muchas de las cosas que el empleado busca como parte de una oferta de trabajo están más relacionadas con el plan de carrera, el estilo de liderazgo, el empoderamiento al interior de la organización y la flexibilidad, que con el dinero”, afirma Chris Pinc.

¿Qué se puede hacer para mejorar?

Además de Revitaliza Consultores, Balance Positivo trabaja con FEMSA y Pernod Ricard en el diagnóstico, programa estratégico y seguimiento para generar un mayor sentimiento de bienestar en los empleados.

Balance positivo nació en 2013 ante la necesidad cada vez más notoria de mejorar el ambiente laboral al interior de las empresas.

“Simplemente la salud y el bienestar físico tienen un impacto que puede mermar hasta el 17% de la productividad de una empresa. Con las firmas con las que hemos trabajado no hemos identificado una en la que no haya sobrepeso, problemas de hábitos alimenticios y diabetes; es una constante en el país que debe revertirse”, explica Samy Nader.

Entre los primeros pasos está poner orden justo en el tema de salud. Nader indica que el primer paso suele estar ligado a la nutrición. Los programas que se ofrecen van desde asesorías profesionales hasta torneos para perder peso, y la instalación de máquinas de snacks saludables.

Entre los servicios disponibles para implementar destacan los talleres vivenciales, clases de yoga y de artes marciales.

“Además de reducir el estrés y lidiar con el problema de movilidad –los empleados salen después de la hora del tráfico tras tomar una clase, por ejemplo–, los talleres tienen un efecto de regulación en convivencia, pues las dinámicas también están enfocadas en tratar los roces entre los empleados.”

Nader explica que los servicios de bienestar no están limitados; el diágnostico arroja las necesidades de cada empresa.




Fuente: www.forbes.com.mx

martes, 5 de agosto de 2014

TRABAJO EN EQUIPO, UNA OPORTUNIDAD DE CRECIMIENTO PERSONAL



SAN JUAN DEL RÍO, QUERÉTARO (05/ago/2014) 
El trabajo en equipo es un proceso estricto y lleno de retos, pero muy satisfactorio La integración de unos a otros es la oportunidad de aprender y crecer, en equipo se descubren, conocen y se ejecutan los procesos, así como los problemas que surgen, se crean y mejoran estándares, allí el colaborador se retroalimenta del que sabe, del que no sabe y del que más sabe; todos aprenden y desaprenden, se hacen menos esclavos ( el conocimiento libera), más amigos entre sí y más amigos de la empresa para la cual trabajan.

El hombre como ser humano tiende a vivir en sociedad, se necesita mutuamente y bajo estas circunstancias resulta difícil comprender que pueda vivir o sentirse autárquico, el desarrollo de la sociedad exige que los seres humanos actúen y se complementen para satisfacer sus necesidades y aspiraciones.

viernes, 16 de mayo de 2014

5 DEFECTOS DE LOS TRABAJADORES MEXICANOS




CIUDAD DE MÉXICO, MÉXICO (16/may/2014)
En México hay empresas que importan efectivos modelos de gestión para aumentar su productividad. Pero al ponerlos en marcha, encuentran que deben lidiar con las diferencias culturales que existen entre otros países y la cultura laboral de los trabajadores mexicanos.

Muchas compañías, en particular el sector manufacturero, implementan los modelos lean manufacturing y Six Sigma; el primero surgió en Toyota en la década de los 60 con la meta de eliminar el desperdicio en las operaciones.

Mientras que el segundo, nacido en Motorola en los 80, es consecuencia de lean. La idea es que cuando las empresas aprenden a operar con lo justo y en poco tiempo, pueden introducir mediciones matemáticas para reducir al mínimo los defectos de un producto, proceso o servicio. En pocas palabras, busca la perfección.

Pero para encontrarla, los mexicanos deben trabajar cinco defectos que difícilmente permiten la plena ejecución de estos modelos:

1. Poca disciplina

A algunos empleados les cuesta entregar resultados en forma constante. La falta de disciplina es uno de los retos más complejos que deben superar las empresas que buscan introducir un modelo de gestióndiseñado según los estándares de comportamiento de otras culturas.

“En México, los modelos de gestión son más paternalistas, no son tan exigentes en la medición del desempeño”, dice el director de Estrategia en la consultora Accenture México, Tomás Rodríguez, a la revista Expansión en su Edición Especial Innovación en México del 11 de abril de 2014.

Los empleados mexicanos no están muy acostumbrados a la disciplina. Si tienen que correr un proceso todos los días a determinada hora, tal vez lo hagan antes o después, asegura el director de la consultora Alpha, Jorge Victoria.

2. Falta de Iniciativa

Son pocos los empleados que arriesgan: prefieren la zona de confort antes que apostar por nuevos caminos. Una vez que logras que los empleados sean más disciplinados, es más fácil que tengan iniciativa.

Sin embargo, ésta no es una cualidad inherente a los mexicanos, según estudios de la consultora de cultura y capital humano Human House.

Cuando pastelerías La Zarza hizo que los empleados trabajaran con más disciplina a través del modelo japonés lean manufacturing, logró que actuaran por iniciativa propia, dice su director de operaciones, Francisco Fonseca Cárdenas.

3. Resistencia al cambio

Es común que las personas se aferren a sus costumbres por temor a lo desconocido.

Los empleados de La Zarza tuvieron dificultades para adaptarse al nuevo modelo, cuenta Fonseca. Por ejemplo, los panaderos solían hornear sus productos sin recetas.

Con la estandarización, tenían que comenzar a cuidar con precisión que todos los ingredientes fueran exactos para evitar mermas: “Tuvieron un choque cultural porque tenían que apegarse a todos los procedimientos”, dice Fonseca.

4. ¿Verticalismo o trabajo en equipo?

Hay que designar roles claros y aprovechar la solidaridad del equipo.

En Estrella Roja, el trabajo conjunto fue fundamental cuando a los empleados se les informó que trabajarían bajolean, ya que la empresa deseaba mejorar los procedimientos de su almacén general en higiene, calidad, organización, disciplina y clasificación.

“El primer factor de éxito fue el seguimiento puntual y coordinado hacia las diferentes actividades inicialmente definidas, exhortando a los integrantes del equipo a trabajar en conjunto y convencerse de que al implementar esta cultura de calidad se verían beneficiados en su labor diaria dentro del almacén, en un ambiente de orden y control”, dice el gerente de Abastecimiento, Óscar Balcázar.

Balcázar asegura que logró mejor organización y clasificación de materiales: “Incluso el estado de ánimo de los integrantes cambió al trabajar en áreas limpias y ordenadas”.

El consultor de Alpha, Jorge Victoria, dice que los mexicanos tienen una aptitud innata que los diferencia, por ejemplo, de los estadounidenses: Tenemos mucha identidad de grupo, tanto en el trabajo como fuera de él. Nos gusta la parte social y somos solidarios”.

5. El ambiguo 'ahorita'

La recompensa tarda y no todas las empresas están dispuestas a esperar. “En México somos inmediatistas”, argumenta el socio de asesoría de negocios de PwC, Héctor Macías.

“Los modelos de gestión no surten efecto de un día para otro, pueden pasar cuatro años hasta que se empieza a ver ahorros y maximización de ingresos”, agrega.

Pero el asesor dice que no muchos empresarios mexicanos logran tener esa paciencia para que los modelos surtan efecto. Ningún cambio de este tipo es rápido ni fácil, pero hay que tener paciencia.

No hay que interpretar los modelos importados de gestión como mejores prácticas probadas y listas para usar, coincide Jorge Victoria: cada empresa tiene que adaptarlas a su sistema.


Fuente:http://www.cnnexpansion.com/especiales/2014/05/06/5-defectos-de-los-trabajadores-mexicanos