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lunes, 13 de enero de 2014

EL DÍA EN EL CUAL MORÍ...



 CÓRDOBA, ARGENTINA (13/ene/2014)
Me dormí en un sueño muy profundo al cual algunos le llaman muerte, ella llegó repentinamente, me abrazó y me entregué en sus brazos, pude ver un túnel, aquel el cual describen muchos. Se sentía algo frío, oscuro, y ansiaba ver la luz que describían. ¡Pero no la halle!.

En el corredor pude observar a muchas personas con una sonrisa en sus labios; mi ex esposa, mis hijos, familiares, acreedores, vecinos y empleados, para mi asombro, ellos llevaban una gran pancarta en sus manos, todas con leyendas diferentes, las cuales no voy a describir, porque hieren mi persona. Fue tanto el dolor que antes de llegar a la luz abrí mis ojos. Para mi asombro me hallaba en una sala funeraria. Solo un hombre se encontraba allí, el cual al observar que me incorporaba no tardo en sufrir un desmayo.

Pasaron unos breves instantes, y aquellas pancartas tocaban mi corazón como una aguja punzante que llegaba hasta lo más profundo. ¿Tan malo fui en la vida?, me pregunte...

¿Cómo puede ser que nadie se encuentre aquí?, en mi propio velorio, todos estaban en aquel túnel felices por mi muerte. Acepto que nunca fui un buen marido, reconozco que no he sido el mejor padre, comprendo que me aproveche y explote a mis empleados, que odie, y también envidie el progreso de mis vecinos. Pero ¿por qué todos ellos me abandonaron en el momento de mi deceso?, ni una sola persona derramo una lágrima por mí. Al instante aquel hombre de la sala velatoria despertó de su desmayo. 
Él no podía asimilar lo que sus ojos observaban:

-SEÑOR, USTED REGRESO DE LA MUERTE, DIOS LE HA DADO UNA NUEVA OPORTUNIDAD; replico aquel señor.
-Pero, ¿en este tiempo nadie ha venido a verme?
-No señor, ni una sola persona

Aquellas palabras del hombre, los pasacalles en el túnel, mi ex esposa, mis hijos, mis hermanos, mis vecinos, mis empleados. Debo trabajar para recuperarlos, para ganar su amor nuevamente, entiendo que no he sido bueno, también comprendo QUE DIOS ME DIO UNA NUEVA VIDA. Desde ahora, en mas haré y entregaré lo mejor de mi para cuando me toque morir de verdad, todos me despidan con lagrimas en sus ojos por lo que fui y entregué en tiempo y forma.

Reflexión: Ama a quienes te rodean, no es grato enfrentarse a la muerte ni a ninguna enfermedad sólo, en vida debemos conceder lo mejor, para que en el momento en el cual nos toque partir, seamos recordados por vuestros frutos, por lo que fuimos y entregamos.

Artículo por 
Gabriel Gustavo Cocconi 
https://www.facebook.com/VIAJANTESdelAMOR


martes, 31 de diciembre de 2013

TU MISIÓN EN EL 2014




En muchos momentos de nuestras vidas nos hemos preguntado: ¿Para qué estamos en éste mundo? ¿Cuál es nuestro objetivo en la vida?

Siempre eludimos respondernos y llenamos nuestro tiempo con otras actividades que no son más que formas de esquivar nuestro verdadero trabajo para el cual fuimos enviados.
Sí!, todos tenemos un objetivo!, una misión qué cumplir!

Siempre eludimos aquella responsabilidad que  tenemos y que ha dado origen a nuestra existencia como seres humanos.

Mucho se oye decir a las personas:  “no le encuentro sentido a la vida”, “no tengo razón de vivir”, “no tengo la menor idea de qué hacer con mi vida”, etc.
Las personas que repiten éstas afirmaciones tan negativas por cierto, no toman en cuenta lo que tienen a su alrededor, sus seres queridos, su familia, sus pertenencias y todo lo demás. Nadie dijo que es fácil vivir y alcanzar todo lo que se anhela y se desea alcanzar. En esta vida somos alumnos del universo que aprendemos algo nuevo cada día y una de las lecciones que aprendemos para ser felices es valorarnos y ser personas más fuertes para jugar este juego del cual todos somos partícipes y que terminará sólo cuando nos demos por vencidos y digamos “la vida no tiene sentido”.

Estamos en ésta vida para amar, dar, crecer, aprender, vivir, enseñar y morir….y seguir viviendo aún más allá.
Está en tu poder hacer de esta vida un edén de paz, armonía, amor, felicidad, tranquilidad y sabiduría o convertirlo en un infierno de problemas, drama, discusiones e intranquilidad.

En este mundo hay una sola cosa que nunca debe olvidarse: tu misión.  Si fueras a olvidar todo, absolutamente todo lo demás, pero no esto, no habría motivo de preocupación, mientras si recordaras, realizaras y atendieras a todo lo demás pero si olvidaras esa única cosa, en realidad no habrías hecho nada en absoluto. Es como si un rey te hubiera enviado a un país a cumplir una tarea en específico. Y vas a ese país y realizas otras cien tareas, pero si no realizas aquella para la que te enviaron, es como si no hubieras realizado nada en absoluto. Del mismo modo el hombre ha venido al mundo para cumplir una tarea específica, y ese es su objetivo. Si no lo realiza no habrá hecho nada.

Cada instante, cada momento de nuestra vida debemos reflexionar, ¿Para qué hemos venido a éste mundo? Está por iniciar un año más, lleno de oportunidades para hacer lo que realmente es nuestra misión: DAR AMOR.

¿Qué debe hacer el hombre para encontrar la verdadera misión? Luchar por la fraternidad entre todos los seres vivos, luchar por la tolerancia y por la justicia, luchar por los débiles. Busca en lo más íntimo de tu alma esa hermosa manifestación de amor y sácala, manifiesta amor al mundo, da siempre sin medida y da sin esperar nada a cambio. Ese es el verdadero Amor y esa es nuestra misión.

Desde mi interior … la magia de la vida
Lolita González